La mejor luminosidad y su durabilidad permiten a las empresas un ahorro significativo en reposición y mantenimiento de lámparas
Frente a la iluminación tradicional -de bombillos de filamento eléctrico o con lámparas de vapor de sodio, mercurio y similares- la tecnología LED (siglas en inglés Lighting-Emitting Diode o Diodo emisor de luz) tiene significativas ventajas, no solo en hogares, sino también para pequeñas, medianas y grandes industrias, ya que permite reducir alrededor de 50% la facturación por consumo eléctrico y son dispositivos con mayor vida útil, que además no contaminan el ambiente.
El ingeniero Alfredo Gómez, exprofesor de la Universidad Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (Unexpo) y asesor de Pickens, explicó que “una empresa que decide, por ejemplo, cambiar todo el sistema de luminarias con la instalación de equipos LED, requerirá la mitad de la potencia eléctrica para efectos de iluminación. En consecuencia, también se reducen los kilovatios hora en la misma proporción, por lo tanto, la facturación de este servicio será 50% más baja que antes”.
Señaló además que los hogares e industrias que utilizan tecnología LED obtienen ahorro en gastos al evitar pagar continuamente por reposición y mantenimiento. Indicó que “la vida útil de un bombillo LED es muy amplia, estamos hablando de más de 20.000 horas de uso, al menos cinco a diez veces más que un bombillo tradicional, lo que reduce al mínimo la necesidad de sustitución”.



